Que satisfactorio sería utilizar este espacio para hablar de los logros de las jóvenes promesas del ciclismo, desafortunadamente hoy debemos usarlo para reiterar cómo nos arrebatan imprudentemente la vida mientras perseguimos nuestros sueños a bordo de una bicicleta.

Qué difícil es escribir cuando tantos sentimientos se mezclan, tristeza, rabia, desconsuelo, impotencia al intentar comprender por qué al estar sobre una bicicleta nos sentimos invencibles, pero somos tan vulnerables en la realidad, es imposible pensar que pudo haber sido mi hija, un amigo que salió a su ruta o incluso yo, recorriendo esa vía cuando la pandemia aún se veía venir; sentir que otra vez sucedió, que nadie le pone freno (las iniciativas existen pero parecen no ser suficientes) y que una vez más nos arrebatan los sueños que perseguimos a bordo de un par de ruedas.

Que complicado es asimilar que mientras celebramos los triunfos en Europa de quienes han entrenado por nuestras carreteras, en esas mismas vías nos arrinconan y arrebatan nuestros sueños que pueden ser llegar al podio del Tour de Francia como simplemente llegar bien a la casa.

Que impotencia despedir a un niño, a Julián Esteban Gómez, quien soñaba ser como su paisano Egan Bernal, en estas tierras propicias para forjar campeones y que practicando, tal como se lo encomendó el campeón del Tour y del Giro, se nos fue porque no fuimos capaces de cuidarlo, espero que pueda llegar más alto de lo que hubiera podido haberlo hecho en tierra sobre una bici.

Por siniestros como este es tan importante comprender para qué son las normas, no solo saber que existen. —Antes de continuar, importante aclarar que las ciclorrutas no sirven para practicar ciclismo de ruta, ¿vieron alguna etapa del Tour que se haya competido sobre un andén?—

Por citar un ejemplo, me concentraré en el adelantamiento a 1.5 metros, amparado en el art. 17 del CNT, el cual tiene como propósito lograr una distancia razonable en caso de una caída del ciclista, evitar una colisión con un automotor o que un vehículo pesado provoque un efecto venturi: succión desencadenada al pasar muy cerca junto a un cuerpo mucho más pequeño, como una bicicleta o una motocicleta. Volviendo al caso de Julián, es inaudito que el conductor del tractocamión no lo hubiera adelantado debidamente cuando la vía por donde transitaban era una doble calzada.

Aprovechando que recientemente se celebró su fiesta, le estamos fallando a la Virgen del Carmen, en vez de hacer caravanas pitando y trancando calles, reflexionemos en silencio sobre cómo estamos actuando en las vías para honrar su protección.

Autor Andrés

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